Algunos creen que la ciencia y Dios son incompatibles; discrepo absolutamente de ello, para quien tenga el concepto de un Dios creador de todo lo visible e invisible, resulta muy difícil pensar que ese universo armónico que funciona con una precisión asombrosa, sea producto de combinaciones al azar, de fenómenos físico-químicos que dieron como resultado la vida tal como la conocemos, ¿pudo la ciencia por sí sola hacerlo?.
¡Ahhh! , pero más de uno dirá: “ A otro perro con ese hueso; no soy un ignorante, mi conocimiento de la física, química y matemáticas me alejan de supercherías, ¿qué dirían mis amigos y conocidos si llegaran a enterarse que yo, todo un científico creo en la religión”. Si es así como usted piensa, o ha oído a alguien expresarse así; le voy a contar algo que de seguro lo sorprenderá, sobre algunos “humildes científicos” que dieron ( entre tantos) testimonio al respecto:
“Dios se revela a sí mismo en la armonía de lo que existe”. “ Quiero saber como Dios creó este mundo”, “ Dios no juega a los dados”, “ Ciencia sin religión está coja, religión sin ciencia está ciega” ; Albert Einstein.
William Thomson, mas bien conocido como el Barón de Kelvin, físico, matemático e ingeniero, padre del análisis matemático de la electricidad, de la formulación de la 1ª. y 2ª. Leyes de la Termodinámica, más conocido por su teoría del Cero Absoluto o simplemente Kelvin., James Clark Maxwell, físico y matemático que descubrió entre otros los campos electromagnéticos. Sir Francis Bacon, Johannes Kepler, Robert Boyle, todos ellos eran protestantes. Nicolás Copérnico, Gregor Mendel, Max Planck, entre otros; católicos. Galileo Galilei, Isaac Newton fueron notorios lectores y citadores de la Biblia.
Son muchos los científicos que dieron testimonio público de su fe, los mencionados son solo una pequeña muestra de ellos, pero si usted prefiere remontarse a la modernidad, le voy a relatar lo sucedido en la misión Apolo 11, el domingo 20 de julio de 1969 a las 3.17 hora del Este norteamericano.
La siguiente es una trascripción entre una nave en el espacio y tierra : “ Houston, este es Aguila, habla el piloto del módulo de alunizaje, quisiera pedir un minuto de silencio, quisiera invitar a cada uno que escucha, quien quiera y donde sea que esté, que contemple por un momento los acontecimientos de las últimas horas, y dé gracias a su propia manera en el silencio de las comunicaciones”, el piloto de la nave más tarde escribió: “ Abrí la pequeña caja que contenía el vino y el pan, puse el vino en el cáliz que mi iglesia me dio. En la sexta parte de gravedad que tiene la luna, el vino escurrió rizado y gracioso en la copa, entonces leí las Escrituras: . Tenía la intención de relatar el pasaje de mi comunión regresando a la tierra pero en los últimos momentos Diki Slayton me pidió que no lo hiciera porque la NASA estaba implicada en una batalla legal donde la señora Madelyn Murray O´Hara, la célebre oponente de la religión, ella generó el conflicto cuando la tripulación del Apolo 8 leyó el Génesis mientras orbitaban la luna en Navidad. Accedí de pocas ganas.
El cuerpo metálico de la nave crujió, comí la delgada hostia y tragué el vino, di gracias por la inteligencia y el espíritu que nos trajeron a los pilotos al Mar de la Tranquilidad. Fue para mí interesante pensar: el primer líquido vertido y el primer alimento comido allí, fueron los elementos de la comunión” (Buzz Aldrin, 2º Hombre en pisar la luna. Presbiteriano).
¿Hablamos ahora de disyuntiva ciencia-religión?
DIOS Y LA CIENCIA
diciembre 13, 2011 por plumacristiana
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